BBVV

Tengo que subirme encima de todo, y desde allí observar que hay gente que no elige, y otra gente que si lo hace, suben y bajan por las estaciones de la vida, como por las estaciones del año, son personas que van y vienen, en un viaje imaginario, pero la vida real, no ficticia, es un viaje sin retorno, y la mayor angustia por la muerte se acepta, y se empieza a vivir sin reducción. Alguien se te pone al lado y te enamorás, y así como llega se te baja indefectiblemente, y debemos encontrarnos disfrutando a las personas por el tramo del viaje que quien sabe cuanto dura, este es un tramo del viaje sin inicio, y sin final, hay que estar preparados para los finales, de estos vínculos, a algunos los alejamos, otros de alejan, y tenemos que transitar con lo que hay, suplir las carencias, con nuevas elecciones, pues en muchas vivencias que elegimos, llenamos las maletas con cosas innecesarias, hay que hacer como cuando uno se va de viaje, aprender que hay cosas no necesarias, pero lo aprendemos en el camino, no se deben llevar tantas cosas, las relaciones son circunstanciales, hay que disfrutarlas, tomarlas con mas o menos fuerzas, luego deshacerse de ellas, y ver que aparecen por algo, que nada es casual, son por algo, y que nada nos falta porque sí, repasemos donde estamos, la gente que elegimos, cambiaremos de lugar, podremos terminar, la muerte es lo único de lo que podemos estar seguros, y debemos vivir la vida intensamente, respetarla, transitando con las posibilidades que la vida nos da, contemplar con todos los sentidos, con el sexo en todo su esplendor, con todo nuestro cuerpo, vincularnos con todos los sentidos, pues es un banquete que tiene un final, tenerlo en cuenta, y de ello hacer lo que se quiere, sin mentirse.
ESENCIALMENTE SIN MENTIRSE...